DÍA DE COLMENAR VIEJO

En el año 1997 la Junta Directiva de la Asociación Cultural “El Pico San Pedro”, tomó el acuerdo de proponer al Ayuntamiento de Colmenar Viejo la celebración del “Día de Colmenar”.
La propuesta era celebrar dicha fiesta el día 22 de noviembre de cada año, como recuerdo y aniversario del otorgamiento del “Privilegio de Villazgo” a favor de nuestro pueblo, por el entonces Regente de Castilla Don Fernando el Católico y que fue firmado en Medina del Campo un mismo día de 1504, estando ya en su lecho de muerte la Reina Isabel la Católica, que en sucesivas ocasiones había visitado nuestra localidad, oyendo misa en la entonces Iglesia de Santa María, sobre la que pocos años después, los Mendoza levantaron su magnífica Iglesia, que dedicaron a la Asunción de Nuestra Señora y que en la actualidad ostenta el rango de Basílica, otorgado por la Santa Sede.
El Ayuntamiento de nuestra Villa hizo suya la propuesta y acordó la celebración del “Día de Colmenar” para el año 1977 y sucesivos. Desde entonces todos los años se celebra la tradicional Conferencia en el Salón de Actos del Ayuntamiento.
Este año hemos tenido el honor de contar con la presencia de Dª Aurea de la Morena Bartolomé que nos ha impartido una extraordinaria charla sobre “LOS SIGNOS DE IDENTIDAD DE COLMENAR VIEJO”, de modo que se ha referido al telón de fondo que disponemos como es la Sierra de Guadarrama, la Portada de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora y a la Torre de la misma. Además ha hecho referencia a la composición del Escudo de Colmenar Viejo, donde se observa las insignias de los Mendoza primero y Luna segundo y la bordadura con 11 colmenas representativa del pueblo.
"Partido. Primero, cuartelado en sotuer; primero y cuarto, de gules, banda de sinople perfilada de oro; segundo y tercero, "AVE MARIA" en letras de azur. Segundo, de gules, un creciente vanversado, jaquelado de oro y sable. Bordura de azur cargada de once colmenas de plata. Al timbre, Corona Ducal".

¿Porqué 11 colmenas en la bordura?

Comentarios:

Javier Rodríguez Pequeño: Desde que vivo en Colmenar me ha llamado la atención su bandera, con esos colores tan propios del islam y hasta con su media luna. Pero no tiene nada que ver con eso. Los colores son los de la casa de los Mendoza, incluso con la leyenda Ave Maria (que en el escudo de armas de la familia se completa con Gratia Plena) y con la media luna invertida de la rama sevillana de la familia, los Luna, duques del Infantado, de donde proviene la corona ducal que, con los más modernos motivos de las colmenas que lo rodean, completa el escudo. Aunque tal vez me equivoque, no soy historiador... En cualquier caso, enhorabuena a esta gran villa y a sus habitantes.

Madrid, Hoyo de Manzanares, Moralzarzal, Manzanares el Real, Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Guadalix de la Sierra, Pedrezuela, San Agustín de Guadalix, Algete y San Sebastián de los Reyes. Esos son 11. Hoy limita también con Tres Cantos pero cuando se hizo el escudo Tres Cantos formaba parte de Colmenar Viejo, así que no contaba.

Pedro López Chivato: El Escudo de Colmenar Viejo tiene 11 colmenas en su bordura, y el motivo es que en la Portada de la Basílica hay precisamente 11 colmenas asimétricas (6 y 5) en la cornisa superior encima de los dos escudos de los Mendoza y los Luna. ¿Porqué hay once colmenas en dicha Portada construida por Juan Guas, arquitecto de los Reyes Católicos, que la construyó aproximadamente en 1486?

Javier Rodríguez Pequeño: No parece coherente que Juan Guas ponga 11 colmenas por propia iniciativa. La distribución asimétrica repugna todos los principios del Renacimiento, finales del gótico y de cualquier corriente artística de la época. Incluso diría que la distribución en la cornisa es una pequeña chapuza, con lo que parece claro que las pone por algo. Esas once colmenas están en la basílica porque están antes en algún lugar, por ejemplo, en el escudo de Colmenar de la época. Yo no lo conozco pero hay que comprobarlo. Y ver también los municipios con los que lindaba entonces, por si acaso son once. Lo que quiero decir es que Guas las pone porque están en algún sitio y que si alguien conoce el escudo original de la época sería bueno verlo.

Pedro López Chivato: En la descripción de la Provincia de Madrid de Thomas López, del año 1763 dice lo siguiente de Colmenar:
"La Villa de Colmenar, que llaman el Viejo, está a 5 leguas de Madrid. Es la segunda del Real de Manzanares y no está lejos del río de este nombre. Coge bastante pan, y vino, y abunda la caza. Tiene una Parroquia, y reside aquí el Corregidor, que ponen los Duques del Infantado.......".
Esa referencia de la segunda del Real de Manzanares, nos da que pensar y preguntar, que cuantas villas había por entonces y que podrían constituir las 11 colmenas.

Javier Rodríguez Pequeño: En la obra de Dalmiro de la Válgoma (23 del X de 1982) da cuenta del deseo de Colmenar Viejo de blasonarse con escudo, con la misma armería que solicita. Se describe tal y como la conocemos pero no hace alusión a las once colmenas... Por si es de utilidad


El reloj de la Torre de Colmenar Viejo

El primer reloj de la Torre de Colmenar era totalmente mecánico y data de la segunda mitad del siglo XIX, difícil precisar su fecha exacta y era similar al reloj que se instaló en la Puerta del Sol el 19 de Noviembre de 1866. La autonomía de dicho reloj de la Basílica, en funcionamiento, era de sólo 24 horas, por lo que era necesario subir todos los días hasta la sala 3ª y desde allí y a mano con una manivela, elevar las dos pesas que atravesaban a lo largo de un día las dos bóvedas inferiores hasta la altura del coro de la Iglesia. También se subía al campanario varias veces al día para dar los toques del "alba", "a medio día", "a misa y oraciones" y cuando había difunto a "toque de difunto", de ritual, el campanero voceaba desde arriba y a los cuatro vientos el nombre y apellidos del fallecido. Cada campana estaba identificada con los nombres de las distintas Hermandades: de El Carmen, de Remedios, del Cristo, etc... y en función de a las que estuviera inscrito el difunto, tocaban unas u otras antes y durante el entierro.
Los toques de campana se realizaban desde el interior de una pequeña caseta de ladrillo donde convergían, a través de unos carretes de madera, las cuerdas desde los badajos de las campanas y que desapareció con las últimas obras del campanario.
Para leer toda la historia del reloj de la Torre de Colmenar, lo tenéis en el Cuaderno de Estudios nº 21 de la Asociación Cultural El Pico San Pedro.

Resumen: Pedro López Chivato

Dehesa de Navalvillar, escenario cinematográfico

En la Dehesa en 1935, se realizó uno de los primeros rodajes cinematográficos, fue la película: El 113, con temática sobre presidiarios y adulterios.
Los rodajes en dicha zona se paralizan debido a la Guerra Civil española hasta 1956. A partir de esa fecha se reanudan los rodajes, con grandes producciones norteamericanas como Alejandro Magno, continuando con películas tan conocidas como: Espartaco, Orgullo y Pasión, El Cid y otras superproducciones. Dichos terrenos eran propicios para los rodajes de grandes batallas y como fondo el Pico de San Pedro que se podía hacer pasar como el Vesubio, Los Pirineos o Los Alpes, según las necesidades del rodaje.
Además de grandes producciones en la Dehesa se rodaron Peplum (películas de Romanos) y Espaghetti Western.
El Poblado del Oeste, se empieza ha construir en 1963 y perdurará hasta comienzo de los años 70, rodándose una gran cantidad de películas.

Resumen: Pedro López Chivato

Extracto del Privilegio de Villazgo de Colmenar Viejo

22 NOVIEMBRE 1504.
Extracto perteneciente al documento de Privilegio de Villazgo que otorgó Fernando el Católico por expreso deseo de la Reina Isabel la Católica a la entonces aldea de Colmenar Viejo:
«Por esta presente carta eximo los lugares de Colmenar y Guadarrama de la jurisdicción de la Villa de Manzanares, los hago villas por si y sobre si y es Mi merced y voluntad que tengan y puedan tener horca y picota y cepo y cadena y azote y todas las otras insignias de jurisdicción, y puedan tener y tengan Alcaldes que conozcan de todos los pleitos y causas, civiles y criminales... Dada en la Villa de Medina del Campo a veintidós días del mes de Noviembre, año del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo de mil y quinientos y cuatro años. Yo Fernando de Zafra, secretario del Rey nuestro señor, le hice escribir por su mandato».

BANDOLEROS EN LA PEDRIZA

Hay una historia o leyenda, cada uno que lo interprete como lo entendiere, lo cierto es que a finales del siglo XIX existían bandoleros en la zona de la Pedriza y una de sus historias puede que repercutiese en el devenir de alguna familia de Colmenar Viejo.
Según una versión, la banda de salteadores “Los Peseteros”, a finales del siglo XIX y en un tiempo cronológico sin identificar, secuestró a la hija de una adinerada familia en Madrid, de la que, según algunas versiones, estaba locamente enamorado su líder, el Barrasa, y la llevó a La Pedriza, zona que frecuentaba la banda. Un día, el jefe de los bandoleros se tuvo que ausentar un tiempo para ir a Madrid “por motivos de trabajo” y dejó a la muchacha al cuidado de dos de sus lugartenientes. En su ausencia, los bandidos, acordaron abusar de ella y se la sortearon, pero la chica, al ver llegar al forajido, gritó pidiendo auxilio y el otro bandido acudió en su auxilio y le dio muerte por estrangulamiento. A su regreso, el Barrasa se enteró de lo ocurrido y, de acuerdo unánime con el resto de la banda, sentenció a muerte al homicida. Le ordenó primero cargar con el cadáver de su víctima hasta el Cancho de los Muertos, o Riscos del Campo Santo, como también se conocía el emplazamiento en aquellos tiempos y, llegados al precipicio donde solían realizar estos ajusticiamientos, le ordenó arrojar el cuerpo y luego intentó ejecutar la sentencia empujándole al vacío, pero este se agarró en el último momento de su pierna y le arrastró con él, acabando los tres despeñados y muertos en el fondo del barranco, a los pies del berrocal. Estas calamidades produjeron la desbandada general del resto de bandidos, quedando libre la secuestrada, causante involuntaria de estos siniestros acontecimientos. Sola, se ve obligada a vagar por la montaña en busca de ayuda, y tiene la fortuna de toparse con el "Mierlo", un cabrero que la ayuda a salir del laberinto pedricero y la acompaña hasta la capital para reunirla con su familia. Los padres, agradecidos, le ofrecen toda suerte de gratificaciones por su buen hacer y por acompañar a su hija a la ciudad descuidando a sus queridas cabras, e incluso le ofrecen un oficio y quedarse a vivir con ellos. Dice la leyenda que el Mierlo no podía vivir sin sus cabras y sin su Pedriza, así que decidió volver a la sierra, dejando agradecidos para siempre a la joven y sus parientes.
Tiempo después el pastor fue abatido en el collado de Valdehalcones, en la Cuerda de los Porrones, hay quien dice que por algún miembro de la desperdigada banda, en la creencia de que era poseedor de una rica recompensa por el salvamento de la chica.
La segunda variante de esta historia fue recogida por Bernaldo de Quirós en su obra “La Pedriza del Real del Manzanares” (1921). Insatisfecho por el relato anterior dado por el pastor Ambrosio, siguió indagando y consiguió el testimonio de Manuel Bernabé, juez de Cebreros (Ávila) y natural de Colmenar Viejo.
Según esta segunda versión, la secuestrada también se vio envuelta en la refriega mortal y falleció junto con los bandidos, no se sabe si empujada accidentalmente, mientras intentaba separar a los contendientes o castigada por tomar parte por uno de ellos. Según el narrador, los restos de los cadáveres en el fondo del barranco, y en particular el de la joven con su vestido, provocaron durante mucho tiempo el pavor de la gente que por allí pasaba. Alguien, menos atemorizado que el resto, decidió bajar y rebuscar en los cadáveres, y en el forro del citado vestido encontró unas monedas de oro que, según se dice, dieron origen a la fortuna de una de las familias de COLMENAR VIEJO.
Los sucesos debieron de acontecer a finales del siglo XIX y el paso del tiempo, si bien ha oscurecido los hechos, también los ha envuelto en un halo de misterio y leyenda.


Resumen por Pedro López Chivato


MOTES DE COLMENAR VIEJO

Existe una calle en Colmenar en la que, antiguamente, sólo con las prendas de los motes de los vecinos que vivían en ella se podía vestir a una persona de los pies a la cabeza tan ricamente. Y es que por riguroso orden sucesivo, del principio al final de esta calle, residían El Tío Calzones, El Tío Pantalones, El Tío Chaleco y El Tío Levita; más allá, La Tía Sandalia y, al final, El Tío Chistera, El Tío Chapiri y El Gorra. La calle se llama Carretas, y la persona, que ha rescatado esta curiosidad, Juan Jusdado, enamorado de su pueblo y de las tradiciones rurales. Durante un año, Juan, a la sazón el hijo del Tío Saturio, ha recopilado de aquí y de allá nada menos que 743 motes y apodos colmenareños desde los años treinta, y los ha dado a conocer impresos y ordenados alfabéticamente en un casero folleto grapado y divulgado a través de la Asociación Cultural Pico San Pedro.
Se distinguen varias categorías de motes. Los hay cariñosos -los impuestos normalmente por los padres con los diminutivos de los nombres o con apelativos familiares-, como Caracola, Malva Real, Virgen, Recielo o Lucero; los hay referentes a la profesión, como Aguador, Capitán o Carpintero; alegóricos al algún rasgo de la personalidad o del físico, como Zahíno, Templá, Goloso o Generosa; irónicos en busca de algún defecto, como Verruga, Cabeza Larga, Cara Cortá, Malos Pelos o Peluca; ofensivos y vergonzantes, como Polla Rica, Sin Culo o Marica Tonta; los hay que no dicen nada y no se sabe de dónde han salido, como Facota, Ga, Fo o Fusique; y los hay tan pintorescos como Treinta Zorras, Estampa Fina, Tururú, Medio Millón, Nochebueno o Traga Arroz; amén de los relativos a la fauna -como Conejo, Becerro, Urraca, Mula, Palomo o Jilguero-, a los colores o a los alimentos.
Juan Jusdado, siempre ha creído que los apodos en Colmenar tienen tanto arraigo que son como títulos nobiliarios: "Han saltado de padres a hijos por herencia; son como nuestros signos heráldicos, como los escudos de nuestras casas, las banderas de nuestras familias y la grandeza de nuestra estirpe. Los colmenareños defendemos nuestros motes con mucha honra".

Resumen: Pedro López Chivato

EL Puente de Marmota

Tras la división del término municipal de Colmenar Viejo, en el año 1991, se acordó que la línea divisoria con el nuevo creado Tres Cantos, fuese, en esta zona, por el centro del cauce del rio Manzanares. Es decir que el Puente de Marmota se encuentra en tres términos municipales:
Madrid, Colmenar Viejo y Tres Cantos.
El nombre parece extraño y es “El Puente de Marmota” y no “El puente de la Marmota”, como se viene diciendo. ¿De dónde viene el nombre? En el Libro de la Montería de Alfonso XI, se le denomina “Cabeça de Mamotar" al Cerro de Marmota, que tiene 791 m. de altitud.
Mamotar se le denomina por la forma que tiene el cerro, muy parecido al pecho ó mama de una mujer. Por degeneración lingüística y el paso del tiempo se convierte en Marmota, pero no de la Marmota.
Mamota --> Marmota
El Puente de Marmota fue construido como cierre y continuación de la tapia del Monte de El Pardo en el Siglo XVIII, entre los años 1756 y 1758, en época de Fernando VI, dejando así completamente cerrado el cazadero real más próximo a la Corte, a la vez que se evitaba que la fauna existente siguiera causando daños en las cosechas de los labradores colmenareños, por los cuales hubo constantes quejas y reclamaciones a la Corona.

Resumen: Pedro López Chivato

Curiosidad sobre la Torre de la Basílica de Colmenar Viejo

La Iglesia parroquial de Colmenar Viejo se comienza a construir a finales del siglo XV, bajo el patronazgo de los Duques del Infantado, señores de la comarca del Real de Manzanares, de la cual, Colmenar formaba parte y era su lugar más populoso. A su vista se puede deducir que si el Castillo de Manzanares es un reflejo del poder señorial de los Mendoza, la Iglesia de Colmenar lo es en cuanto a lo religioso, formando parte de la serie de construcciones que fueron promovidas por esta familia como acto de piedad y prestigio de sus señoríos.
La torre de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, puso en guardia para su conservación tanto a los vecinos de 1650, no solo por su uso y función sino también por ser uno de los elementos significativos de la Villa y de la cual se sentían muy orgullosos sus habitantes.
Así cuando en 1580 son reunidos determinados vecinos de Colmenar por los emisarios de Felipe II para realizar las llamadas “Relaciones de los Pueblos de España”, a la pregunta 38, declaran que:
“No hay más que una parroquia la cual es grande e principal, con una torre de cal y canto, y la torre con su chapitel y proveída de grandes campanas, la cual torre es la más grande e principal que hay en todo el Reino de Toledo”
¿La respuesta dada por estos vecinos, es puro entusiasmo y orgullo localista?
A través de la contemplación y análisis de la obra, se puede decir que responde a la realidad y que no eran infundados sus elogios, pues esta torre es una de las más importantes levantadas en el estilo gótico tardío, tanto por su belleza y armonía de proporciones como por ser un buen ejemplo de fusión de las escuelas castellanas de su tiempo.

Resumen: Pedro López Chivato

Las cinco salidas de la imagen de la Virgen de los Remedios

Acerca de las salidas extraordinarias que ha sufrido la Virgen de los Remedios fuera de los términos municipales de Colmenar, tenemos un documento de Fernando de la Morena correspondiente al Cuaderno de Estudios nº 26, donde resumidamente comenta lo siguiente:
La imagen de Ntra. Sra. De los Remedios, data de entre los siglos XII y XIII y se considera una imagen acompañante de guerreros en sus andanzas por los campos de Castilla que iba dentro de una hornacina, en tiempos de Reconquista, hasta que fue a parar a la Ermita.
Desde dicha Ermita, hace visitas a su pueblo en las Fiestas populares de la localidad, anualmente. También ha realizado algunos viajes de carácter protocolario. Pero fuera de su ámbito local, han sido cinco las veces que ha salido la imagen de la Virgen:

PRIMERA SALIDA: DE CURACIÓN
La primera vez que se trasladó la imagen de la Virgen fuera de su residencia municipal fue en 1914. La antigua imagen fue trasladada a los talleres de arte religioso Granda, de don Félix Granda Buylla, donde se sometió a un proceso de restauración, que motivó el descubrimiento dentro de sus ropajes de la actual efigie de la Virgen. Esto provocó distensiones entre muchos paisanos que pensaron que habían sido engañados por la parroquia al sustituir la imagen antigua por la pequeñita y dorada, actual imagen que tanto queremos.

SEGUNDA SALIDA: TRAUMÁTICA
En el año 1936, Colmenar Viejo era zona republicana y se suspendió la celebración de actos religiosos y litúrgicos, destruyéndose obras de arte. De manera que para proteger los bienes de la Iglesia local, se constituyó una Comisión para la administración de dichos bienes, incluida la efigie de la Virgen de los Remedios, entre otras muchas. Así estuvo en depósito desde 1937 hasta 1939 en el Museo Arqueológico Nacional. El 20 de julo de 1939, se recibió la imagen sagrada.

TERCERA SALIDA: VECINDAD
Visita de Ntra Sra. de los Remedios a Nta Sra. de Valverde de Fuencarral.
En 1942 y para celebrar el setecientos aniversario de la reaparición de la Virgen de Fuencarral.
Dicha imagen fue escondida por parte de algunos fieles cerca de Fuencarral para evitar su pérdida durante la invasión musulmana, y se encontró el 25 de abril de 1242, ya en tiempos de reyes castellanos.
Los fuencarraleños quisieron celebrarlo compartiendo la efeméride con imágenes de otras Vírgenes de Madrid, a la que se invitó, entre otras, a la de los Remedios, Patrona de Colmenar Viejo.

CUARTA SALIDA: VISITA DE PROTOCOLO
Con motivo del año mariano en 1954, declarado por el Papa Pio XII y con la celebración de un Congreso en Zaragoza. En ese año, el día 12, festividad de la Virgen del Pilar, hubo un desfile de imágenes de las Vírgenes de toda España.

QUINTA SALIDA: DE ESTUDIO DE LA IMAGEN
El 10 de marzo de 2009 fue trasladada a las Rozas, al polígono industrial Európolis.
La Junta Directiva de la Hermandad de Ntra. Sra. de los Remedios, creyó conveniente someter a la imagen de la Virgen a un profundo estudio técnico sobre su estado actual, fue escaneada en 3D y sometida a un tratamiento informático. El resultado de tales estudios tuvo un resultado de que la imagen estaba en un estado plenamente positivo.
El documento completo lo podéis encontrar en el Cuaderno de Estudios nº26, en la Asociación Cultural El Pico San Pedro A.c. El Pico San Pedro 
www.picosanpedro.org
escrito por D. Fernando de la Morena Sanz.


Resumen: Pedro López Chivato


Resumen de la historia de Colmenar Viejo

En el pequeño cerro que actualmente ocupa la ermita de Remedios se encontró en una fecha indeterminada un poste romano del siglo I, cuya posible finalidad fue la de demarcador imperial.
En el mismo sitio, restos arqueológicos permiten confirmar la existencia de asentamientos en la zona desde el siglo VI. Tras la Reconquista de Madrid (Magerit), a finales del siglo XI, Alfonso VI creó un alfoz (dada la escasa población de la zona) con límites geográficos poco definidos dependiente de Madrid.
Estos límites poco definidos provocaron conflictos entre Segovia y Madrid durante más de un siglo hasta que Alfonso X el Sabio puso fin a estas luchas, incorporando estos lugares a la Corona. Desde entonces se denominó a este amplio territorio «el Real de Manzanares», que comprendía pueblos como Colmenar Viejo, Soto del Real, Hoyo de Manzanares, Miraflores, Navacerrada, San Agustín del Guadalix, etc.
No fue hasta un siglo más tarde cuando Juan I de Castilla adjudica definitivamente el Real de Manzanares a Pedro González de Mendoza (1340–1385). Pero sería al segundo hijo de éste, Íñigo López de Mendoza (1398–1458), a quien con posterioridad se le concediera el título de Conde del Real de Manzanares.
En los siglos siguientes la localidad fue aumentando de población logrando el 22 de noviembre de 1504 la segregación jurisdiccional de Manzanares. Así, gracias a esta nueva categoría, Colmenar Viejo pudo disponer de toda una serie de insignias de castigo, como la horca, la picota, el cepo, la cadena y el azote, así como de una cárcel. Un lugar para estos fines quedó ubicado en el propio Ayuntamiento.
Sin embargo, uno de los aspectos más importantes de este nuevo estatus fue la posibilidad de tener dos alcaldes ordinarios, que tenían la potestad de ejercer la justicia en los dominios de su jurisdicción, sin la necesidad de tener que recurrir a la Villa de Manzanares.
Con ello, se consiguió poco a poco que la nueva villa lograra un mayor término municipal, y esto le permitió erigirse en el centro económico y administrativo del Señorío de Manzanares.
La mayor parte de su población estuvo dedicada a la agricultura y su evolución estuvo estancada hasta la segunda mitad del siglo XIX en que se crea un coso taurino (símbolo de modernidad para los lugareños de la época), una carretera que iba de Manzanares a Fuencarral pasando por Colmenar Viejo, línea de telégrafos y servicio de correo diario. De la mano de Arturo Soria se logró hacer llegar el primer convoy de Madrid a Colmenar Viejo, pasando por Chamartín, era el 30 de mayo de 1911. Su desarrollo continuaría con la acometida de aguas y energía eléctrica aunque la regulación del río Manzanares arruinaría los molinos y batanes que tanta importancia tuvieron para la economía colmenareña desde la baja Edad Media.

Resumen: Pedro López Chivato

Celebración del DÍA DE COLMENAR VIEJO 2014

Sábado 22 de Noviembre de 2014 a las 12 horas, en el Salón de Actos del Ayuntamiento.
Con motivo de la celebración del 510º aniversario del Privilegio del Villazgo de Colmenar Viejo, celebraremos el acto de concesión del nombramiento de SOCIA DE HONOR de la A.C. El Pico San Pedro a Dª Aurea de la Morena Bartolomé, que impartirá a los asistentes una conferencia sobre los SIGNOS DE IDENTIDAD DE COLMENAR VIEJO.
Después de dicho acto, se ofrecerá a los Socios un "Vino de Honor" en la Sede Social.



Viaje a Cartagena, La Unión y Murcia (CELEBRADO)


FIN DE SEMANA 14 al 16 de noviembre de 2014: CARTAGENA, LA UNIÓN Y MURCIA



Cartagena es una ciudad con más de 2.500 años de historia. En esta visita conoceremos el gran Teatro Romano, pasearemos por el puerto protegido por la gran muralla de Carlos III, allí veremos el primer prototipo de submarino que hizo Isaac Peral. Visitaremos el Palacio Consistorial y pasearemos por su centro histórico donde podremos ver bellos ejemplos edificios modernistas de principio de siglo.
Visitaremos el Museo Nacional de Arqueología Subacuática donde se encuentra parte del tesoro de la fragata Nª Señora de las Mercedes.