Apuntes históricos de la Dehesa de NAVALVILLAR

Los origenes de La Dehesa de Navalvillar datan del siglo XIII, en donde Alfonso X El Sabio se dice que cazaba el oso.
En el libro " De la Monteria" realizado en 1350 por Alfonso XI se dice que La Dehesa de Navalvillar era un gran monte de puerco, (jabalí) en invierno.
Otra referencia se encuentra en un interrogatorio realizado en 1578 a Felipe II, quien contesta a una de las preguntas diciendo que Colmenar Viejo tiene una Dehesa Boyal cerrada por paredes de piedra junto a otra llamada Navalvillar.
- Los actuales limites de la finca son resultado de la anexión de tres pequeñas Dehesa: La Muheda, Navalahija y Navalvillar.
- Una Dehesa principalmente destinada a la acción ganadera cuya tradición parte, cuando el 1 de noviembre, los agricultores de la localidad, encerraban sus bueyes para el descanso tras una larga temporada de trabajo en el campo.
- Otro negocio que se desarrollo en esta finca fue la venta de leña. Esto fue lo que contribuyo a la gran falta de arbolado que presenta la finca.
- Durante años ha sido territorio utilizado por las fuerzas militares para los diferente ejercicios de maniobras.
-La Dehesa de Navalvillar también a sido escenario e inspiración para el cine. En ella existían diferentes ranchos para el rodaje de películas del Oeste, como por ejemplo el Rancho Cubero. También se construyeron los Estudios Tablada para el rodaje en interior. Por ejemplo en ellos se rodó la película La Petición de Pilar Miro entre otras... En la actualidad y recientemente también ha sido testigo de rodajes. Como por Ejemplo una escena de la serie Isabel.
Con esto os dejo un breve apunte de una de las mejores finca que no solo tenemos en Colmenar Viejo, si no en toda España. Ya sabéis visitarla y os enamorareis de ella.

Resumen: Daniel Borona

PARQUE SANTIAGO ESTEBAN JUNQUER

Un parque con historia dentro del casco urbano de Colmenar Viejo...
En una manzana rodeada por las Calles Real, Muralla y Huerta del Convento se encuentra el parque histórico Santiago Esteban Junquer.
Allá por el siglo XVI, creció la intención de los vecinos y el concejo de Colmenar Viejo por construir un convento.
Tras diversos problemas sobre todo el de la financiación, finalmente en 1619 se puso la primera piedra y en 1622 finalmente se inauguraba el CONVENTO VENERABLE DE LA ORDEN TERCERA DE SAN JUAN EVANGELISTA.
Tras un largo periodo en el que dentro de este convento, convivieron hombre y mujer impulsados por un ideal Evangélico.... El convento pasaría a ser la cárcel oficial del partido judicial de Colmenar Viejo.
Ya en el año 1955 el Ayuntamiento ordeno su demolición siendo sus dos últimos presos llevados a la cárcel de Carabanchel.
Tras la demolición se creo que el parque que hoy dia seguimos conociendo, así como el edifico de Telefónica y el Centro Cultura Pablo Neruda.
En 2010 se puso en marcha la reforma, así como un excavación arqueológica que pudiera arrojar más datos sobre el desarrollo del convento.
En la actualidad este lugar puede ser visitado, y en el podemos encontrar una recreación de una casa antigua de Colmenar así como la figura del yacimiento descubierto tras la excavación de 2010.
Por ultimo destacar que este parque esta dedicado a la memoria de las victimas del terrorismo.
Este es un breve apunte para que descubráis mas de un lugar histórico dentro de nuestro pueblo. Podéis encontrar mas información en la Web oficial del Ayuntamiento.

Publicado Daniel Borona

Primera Cédula Real

Hay una gran falta de datos sobre los primeros pobladores y asentamientos de aldeas o pueblos existentes en nuestra comarca, se cree que existieron algunas pequeñas aldeas visigodas que pudieran haber perdurado durante la dominación árabe, como puede ser El Grajal, donde se han encontrado monedas y tipos de arqueología de varios siglos, desde la época goda hasta la Edad Media. Pero pueblos en sí, corresponden a la repoblación de Manzanares y Colmenar mucho más tarde.
El Concejo de Segovía, allá por el siglo XI, obtuvo la concesión de los términos de nuestra comarca, debido al proceso de reconquista de estas tierras a los moros y donde los segovianos tuvieron mucho que aportar a la conquista de dichas tierras ayudando al rey Alfonso VI "El Bravo". Esto produjo la aparición de grupos más o menos numerosos de chozas pero aldeas no debieron de existir. Como se iba produciendo con frecuencia el paso por la sierra, buscando la repoblación en tierras más llanas, se fundaron alberguerías en los puertos de Tablada, La Morcuera y Malagosto, y la Fuenfría, de tal modo que fueron aumentando las chozas, casas y cabañas en Manzanares y Colmenar Viejo.
Los madrileños decían que las tierras de la transierra, conocidas posteriormente como el Real de Manzanares eran suyas mucho antes de que hubiese población y los segovianos, que eran los que las habían reconquistado, decían que eran suyas. Total un lío y signo de enfrentamientos. Los segovianos continuaron poblando las pequeñas aldeas de Manzanares y Colmenar Viejo, y al verlas aumentar, los madrileños tuvieron serios enfrentamientos con aquellos. Estas dos aldeas, aunque seguían poblándose, no tenía aún nombre.
Con tal situación, no tuvo más remedio que intervenir el rey Alfonso VII y lo hizo en favor del Concejo de Madrid con un Privilegio, Cédula o Carta Real, como queráis llamarlo; se trataba de un pergamino, firmado por el Rey, en el cual concedía, en este caso, una concesión a favor de Madrid.
Este fue el primer documento manuscrito conocido como la PRIMERA CÉDULA REAL que trataba algo de nuestra Comarca, de 1 de mayo de 1152.
El contenido de dicha cédula lo podéis encontrar en el "Cuaderno de Estudio nº 15" de la Asociación Cultural El Pico San Pedro. Por cierto, libro que deberíamos de consultar, si se está interesado por la historia de Colmenar.

Historia del ferrocarril en Colmenar Viejo

En la Gaceta de Madrid del 28 de mayo de 1886 se tiene la primera noticia sobre la concesión de un tranvía con motor de vapor en un trayecto hacia Colmenar Viejo. El 30 de mayo de 1911 llega el primer tranvía de vapor a Colmenar Viejo procedente de Madrid (Cuatro Caminos), compuesto por una locomotora 020T y dos coches de viajeros de dos ejes. Las obras se habían iniciado en 1907 siendo la Compañía Madrileña de Urbanización (CMU) la adjudicataria. Para acelerar las obras se les obsequió a los obreros que sufrían los rigores del verano (hasta 47ºC) con "un kilo de arroz bueno, un chorizo y una libreta de pan" al acabar el tramo hasta Canto Blanco. 
Los primeros trenes de viajeros invertían 2 horas en realizar el trayecto Cuatro Caminos-Colmenar Viejo (28 km), con trenes diarios en ambos sentidos. Por la noche (a las 3 de la madrugada) salía un tren de mercancías para el transporte de leche ("el lechero"), sin embargo el mayor transporte correspondía a la piedra de las canteras de la comarca, piedra que se utilizaba para el adoquinado de las calles de Madrid. La inauguración del tren trajo consigo un aumento de la calidad de vida en la comarca

Molinos y Batanes

Las referencias históricas de Colmenar Viejo se remontan al siglo XII. En esta época, las disputas entre las villa de Segovia y de Madrid en busca de pastos para dar de comer a sus rebaños de ganado y lugares donde abundara la leña y el carbón, desembocaron en una guerra por el dominio de Manzanares y Colmenar, el litigio fue en primera instancia solventado por Alfonso X creando el Sexmo de Manzanares, que aglutinaba una veintena de aldeas, entre ellas Colmenar Viejo, que dependía de la Corona.
Este Sexmo conocido por "El Real de Manzanares" fue administrado por varios personajes ligados a la corona, Colmenar consiguió la segregación en 1504, como todos sabemos, con la proclamación de Villa de nuestra localidad. En este siglo surgen los artesanos, organizados en gremios, para mejor defensa de sus derechos e intereses, que trabajan en sus propias casas o en pequeños talleres, bajo la dirección de un maestro. Así mismo se levantan en las riberas de los ríos diversos ingenios hidráulicos, molinos y batanes para la molienda de cereales y bataneo de lanas que suponen una incipiente industrialización. En concreto en el río Manzanares se ubicaron molinos y batanes a lo largo de su cauce en los que se molía el grano y se abatanaban o enfurtían los tejidos (golpeando las telas) en tiempos en los que estos trabajos suponían un importante medio de subsistencia para la población local; hoy en día sólo quedan vestigios de su antiguo esplendor.

Belén napolitano de los duques de Cardona en Madrid

Se puede visitar hasta el próximo 1 de febrero del 2015 el belén que tradicionalmente instala el Ayuntamiento de Madrid en el Palacio de Cibeles, que este año es un nacimiento napolitano propiedad de los duques de Cardona realizado a finales del XVIII. Este belén napolitano, encargado por el XIII duque de Medinaceli y XV de Cardona, es realmente una joya única, que además no se exhibía en público desde mediados del siglo pasado.
La composición está formada por cerca de 200 figuras talladas en madera, dispuestas en una escenografía fabricada para esta ocasión, que se desarrolla en unos 22 metros lineales. El conjunto, conservado por la duquesa de Cardona, Casilda-Ghisla Guerrero-Burgos y Fernández de Córdoba, y Emilio Prieto Reina, recrea escenas del Nápoles del siglo XVIII.
Es un belén 'mucho más laico' que los españoles y reserva la religiosidad solo para las escenas claves, el nacimiento y la adoración, incluso en este caso de un modo más 'exótico'. A lo largo de todo el belén se suceden las escenas de la época en que fue creado, desde la taberna y el juego de cartas al mercado y la panadería, donde conviven los nobles, los comerciantes, los soldados y el pueblo llano. Causará una gran sensación al observador, desde el tamaño de las figuras, de unos 37 centímetros, aunque los Reyes Magos son más grandes, a la iluminación y las construcciones.

Exposición todos los días excepto el 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 y 6 de enero. Pero hay que pagar una entrada de 2 euros, o uno solo los mayores de 65 y las familias numerosas, mientras que entrarán gratis los menores de 14, los parados, los amigos de CentroCentro, las personas discapacitadas y un acompañante imprescindible.

Renace el Museo de Historia de Madrid

Museo de Historia. Fuencarral, 78.

Instalado en la siempre concurrida calle de Fuencarral, dentro del Antiguo Hospicio de San Fernando, edificio que data de 1721 y muestra una de las fachadas barrocas más singulares de la ciudad obra de Pedro de Ribera, el museo fue inaugurado el miércoles 10 de diciembre por la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, que lo definió como “signo del indiscutible liderazgo cultural madrileño” y como “principal centro documental” capitalino.


La planta inicial se destina a los siglos XVI y XVII, origen de la capitalidad filipina, con profusión de efigies y retratos regios, como un busto de Felipe II en bronce, obra de Jacques Jonghelink y una deliciosa maqueta del Estanque Grande del Retiro durante una representación calderoniana; la primera planta del edificio acoge el siglo XVIII en su clave más madrileña y la planta superior, el siglo XIX, con el famoso cuadro de Goya Alegoría de Madrid, célebre por sus consecutivos repintes acordes con los cambios políticos. En esta planta cabe apreciar desde un faetón ómnibus para el traslado de personas, vigente hasta que el servicio de taxis fuera creado en Madrid en 1909, hasta porcelana, artículos de cosmética o abanicos. Pieza destacada y muy desconocida, que se muestra también al público en este ático del antiguo hospicio es la maqueta del proyecto del arquitecto Silvestre Pérez (1767-1825), de lealtades josefinas, para unir el Palacio Real con la iglesia de San Francisco el Grande, a la sazón, 1810, sede de las Cortes, en un grandioso plan, irrealizado, para conectar simbólica y realmente los poderes ejecutivo y legislativo.

Todo el museo ofrece interés al visitante por la variedad de sus colecciones para hacerse una idea de las cuales baste decir que solo en litografías los fondos del Museo de Historia atesoran más de 6.500, otro tanto de fotografías —hay más de 500 álbumes de Laurent, Clifford y otros— y un número muy superior de grabados, algunos de los cuales, como el mapa de Madrid atribuido a Mancelli, de 1625, los visitantes pueden admirar. La antigua capilla irá destinada, en una ulterior actuación, a albergar la pintura religiosa.


2ª Batalla en Colmenar Viejo durante la Guerra de la Independencia

El 1 de Julio de 1812, el guerrillero Juan Martín "El Empecinado", recién nombrado brigadier por los Reales Ejércitos de Fernando VII, reúne un ejercito formado por el batallón de Tiradores de Sigüenza, el regimiento de cazadores de Guadalajara y el batallón de voluntarios de Madrid. Estos últimos equipados a expensas de la Casa del Infantado.
El Empecinado empieza la marcha desde Sigüenza hacia Colmenar Viejo de unos 100 km de distancia. Con el fin de esquivar los poblados, mesones, ventas y casas de postas donde puede haber algún compatriota traidor al servicio de los franceses, cruzan tierras de secano, donde melones y sandías les sirven de mucho para combatir la sed y reponer fuerzas. Tardan tres días en llegar a su destino, en los dos últimos caminan por la noche para evitar encuentros con destacamentos y correos enemigos, que salen de Guadalajara hacia Brihuega, territorios fundamentalmente bonapartistas.
Con el alba el 4 de Julio, el Empecinado con los 600 hombres y unos 50 jinetes llegan a Colmenar Viejo para atacar la guarnición francesa. La caballería se queda en un bosquecillo existente en el cementerio viejo, donde el terreno al ser bastante pedregoso provoca ruido al pisar con las pezuñas los caballos y por el relinchar de los mismos, alertando al pequeño destacamento francés con un teniente y 20 soldados de caballería a su mando, que pernoctan en su cuartel, la Iglesia Parroquial. La razón de la existencia de ese destacamento francés era para defender la zona del Real de Manzanares de las continuas incursiones que hacían los partisanos procedentes de la Sierra, y de recoger el trigo, paja y cebada que el Concejo estaba obligado a suministrar a Madrid como contribución a la guerra.

El Empecinado prescinde  de la caballería dada la orografía de las calles estrechas de la población y ataca solamente con la infantería. Decide dividir a la tropa en dos frentes y unos entran por la calle del Olivar hacia el Convento de San Juan Evangelista en la calle del Real y el resto por la calle del Estanco, hacia la Plaza Mayor, y una vez tomada la casa consistorial, tomar la Iglesia y el Pósito de Labradores los cuales protegen el acceso al colegio-seminario, en donde se encuentra el almacén de pólvora, municiones y armas de los franceses. Estas tres edificaciones hacen una verdadera fortaleza resistente a la invasión de los españoles.
La sorpresa se frustra, porque algún centinela galo viese a los empecinados desde el campanario o bien alguna voz de alarma, al estar en el mes de Julio, vecinos y franceses dormían con las ventanas abiertas. Suenan primeros disparos y los franceses con buenas fortificaciones, abundante munición y armas, repelen la invasión, resistiendo durante toda la mañana. De alguna forma es enviado un mensajero a Fuencarral para informar al grueso del Ejercito francés y la Caballería de la Guardia Imperial los acontecimientos que se están sucediendo en Colmenar Viejo.

Pósito de granos

Ubicado frente a la Iglesia Parroquial. Quedó destruido tras la guerra civil conservándose sus muros y restos de la fachada. Fue edificado en 1530 y servía para almacenar grano que se repartía a los vecinos necesitados en ciertos periodos establecidos a lo largo del año.
La historia de los pósitos o lugares de almacenamiento de grano se remonta a las culturas más antiguas, pero fue en la época de los romanos en la que alcanzaron su mayor desarrollo, convirtiéndose en auténticas instituciones. Tal era su importancia que eran controlados por el propio Emperador. En la Península los pósitos a lo largo de la Edad Media y en los siglos XVI y XVII se desarrollaron bajo la tutela de la Corona.
El ayuntamiento era quien por medio de estas instituciones regulaba el mercado local de granos para evitar especulaciones. Han existido diferentes normativas y reformas hasta 1812 que con el nuevo periodo constitucional pasaron a ser gobernados directamente por los ayuntamientos y sus cuentas quedaban supeditadas al control de las diputaciones.
La función por tanto de los pósitos era la de almacenamiento de grano, tanto para la elaboración de pan como para la época de sementera, facilitando al labrador la obtención de grano a precios más bajo que los de mercado y también en situaciones de escasez. También existían pósitos particulares en muchos casos con fines benéficos denominados píos o Alhóndigas, casas de misericordia, etc.
Cabe resaltar el caso de la Duquesa del Infantado, en 1772, que fundó un Monte de Piedad en Colmenar Viejo con un fondo originario de 30.000 reales , para “alivio y socorro de los vecinos necesitados de este pueblo, sin distinción de estados.." Actualmente el pósito de Colmenar se localiza entre las calles del Viento y del Cura, frente a la Iglesia Parroquial como bien sabéis. Se trata de un inmueble protegido en el Plan de Ordenación Urbana y rehabilitado como Oficina Municipal de Turismo, con sala polivalente para distintos actos culturales.

Resumen: Pedro López Chivato

1ª Batalla de Miraflores de la Sierra y Colmenar Viejo durante la Guerra de la Independencia

La Guerra de la Independencia Española 1808-1814, tenía un referente común por ambas partes contendientes, que era el tratamiento de la información. Para ello existían los "espías" en el bando fernandino, cuya primordial función era recabar información de sobre estrategias y movimientos del enemigo En dicho bando, de la Junta Central Gubernativa del Reino, residente en Cádiz, se disponía de 16 de estos confidentes que se distribuían por todo el territorio nacional y sur de Francia. Utilizaban, para su comunicación, claves secretas, bien conocidas por Fernando VII, asesorado por uno de sus hombres de confianza, el colmenareño Pedro Collado Gómez, "Perico".
El relato viene a cuento de una de estas misivas que el 7 de julio de 1812 envía desde Sigüenza uno de estos espías, Rafael Gutiérrez, a su superior jerárquico Ignacio de la Pezuela, para después enviar a la Junta gaditana. En dicho mensaje se basa el relato.

En la 1ª quincena del mes de marzo de 1812, los colmenareños estaban contentos. La municipalidad, así se designa el ayuntamiento bonapartista de la villa, va a llevar a la Corte, por el camino de Fuencarral una piedra berroqueña, ya tallada, para construir una fuente en la estatua que se levantará en honor a Carlos V, obsequio del rey galo al pueblo de Madrid, para congraciarse con él. Sin embargo en la siguiente semana de dicho mes de Marzo, Colmenar no gana para sustos. Llegan alarmantes noticias desde Chozas de la Sierra de que el famoso guerrillero Abril concentra su caballería en Miraflores de la Sierra, donde bajan por la noche de la montaña grupos montados. Su alcalde, partidario de la Junta, les da albergue y comida. De madrugada se dirigirán por el camino vecinal a Chozas, último destino antes de atacar Colmenar Viejo. Como los acontecimientos empiezan a ser preocupantes para el régimen invasor, procedente de Fuencarral, el coronel francés Toussaint, al frente de un fuerte contingente de tropas de caballería se presenta en Colmenar Viejo.
En la madrugada del 18 de Marzo de 1812, el partisano Abril ordena a sus tropas retroceder hacia Miraflores, donde el terreno les es más favorable por su topografía. Pero a media mañana, el jefe galo, a pesar de la fuerte nevada caída durante toda la noche y el frío reinante, se dirige hacia Miraflores de la Sierra para realizar un ataque por sorpresa. Pero los españoles están sobre aviso, Juan Martín "El Empecinado", el enemigo número uno del hermano de Napoleón, había seguido a los franceses desde Fuencarral, pasando por Alcobendas y Viñuelas donde se esconde. Desde allí envía un emisario, a todo galope, para que de cuenta a Abril de los movimientos franceses.
Las partidas partisanas emplean su táctica favorita, atacan y hostigan al enemigo, se agrupan deprisa y vuelven a atacar. Al pie de la Sierra de Garganta de los Montes se riñé combate entre la vanguardia francesa y la retaguardia española. Según el parte francés (Gaceta de Madrid), en aquellas jornadas causan 29 muertos españoles y 9 prisioneros, sin embargo nada dicen de sus bajas, cosa habitual en los informes franceses, de ahí lo importante de manipular la información como se dice al principio de este comentario.
En el triángulo de Miraflores, Guadalix y Garganta de los Montes las escaramuzas no cesan; los soldados de Abril conocen bien el terreno y son ayudados por los serranos. Seguidos por las tropas galas, los fernandinos se dirigieron a Bustarviejo, cuyo alcalde aliado de Pepe Botella; las condiciones climatológicas y la orografía del terreno impiden a la caballería de Toussaint dar caza a los perseguidos, incluso en el puente de Guadalix pierden algunos caballos durante la persecución.
En Bustarviejo lo único capturado por las tropas francesas fueron cuatro caballos ensillados, uno de ellos del activista Abril, este y sus escoltas se habían escapado. Encuentran en esta población gran cantidad de pólvora y al no poder llevar a Colmenar Viejo, deciden arrojarla a las aguas del Canencia.
Esta fue la primera batalla de la Guerra de la Independencia librada en el partido de Colmenar Viejo.

Resumen: Pedro López Chivato