Ganaderías de Toros de Colmenar Viejo

GANADERÍA DE TORRENUEVA:

PROCEDENCIA: Se formó con reses de José Cebada Gago y en la actualidad su procedencia es del Marqués de Domeq, via Torrestrella.
FINCA: San Juan de Colmenar Viejo.Y La Magdalena en Arganda del Rey.
DIVISA: Naranja y verde.
SEÑAL DE OREJA: Orejisana la Izquierda y despuntada la derecha.
PERTENECE A: La Asociación de Ganaderos de Lidia.
TORO DESTACADO: Novillo de nombre Jugador indultado el 3 de Octubre de 2005 en la Plaza de Toros de Moralzarzal.

GANADERÍA DE LOS EULOGIOS:

PROCEDENCIA: Juan Pedro Domeq por absorción.
FINCA: EL Pecado Mortal, situada en el camino de Valdepuercos.
DIVISA: Verde y encarnada.
SEÑAL DE OREJA: Hoquilla en la derecha y despuntada en la Izquierda.
PERTENECE A: La Unión de Criadores de Toros de Lidia..
Datos destacados de la ganadería:
-En 1961 se adquiere un lote de vacas y un semental de Juan Guardiola Soto.
- En 1978 la ganadería es adquirida por don Eulogio, Luis Vicente y José Manuel Sanz de la Morena, pasándose a llamar la ganadería de Los Eulogios.
-En 1979 se aumenta la ganadería con un lote de vacas y un semental de Encaste Santa Coloma.
-En 1987 se elimina toda la parte de Santa Coloma volviéndose a dejar como única procedencia Guardiola Soto.
-En 1987 se echa el toro Aguilucho de Victoriano del Rio.
- En 1988 se Adquiere un semental de Felipe Lafita, El Torreon.
- En 1993 se echa el toro Facilon de la ganadería de Don Luis Algarra.
- Entre 2004 y 2005 la ganadería atraviesa un fatídico momento por el abandono que sufren sus animales. Afortunadamente tras ese episodio coge las riendas de la ganadería Don Manuel Sanz de la Morena quien devuelve la tranquilidad en la divisa.
- En año 1990 y año 1992 la divisa Colmenareña recibe el premio al mejor toro lidiado en la Feria de los Remedios.
TOROS DESTACADOS:
Toro de nombre Perezoso, indultado en Alcazar de San Juan por Anibal Ruiz el 5 de septiembre de 2011.

GANADERÍA DE ANGEL LUIS PEÑA.

PROCEDENCIA: Jandilla
FINCA: La Navilla.
DIVISA: Blanca y encarnada.
SEÑAL DE OREJA: Hoja de Higuera.
PERTENECE A: La Unión de Criadores de Toros de Lidia.
Breves apuntes sobre esta ganadería:
-Puro origen Jandilla siendo en primer lugar vía Pablo Benigno Vazquez y después se adquiere una punta de ganado de Manolo Morilla, también de encaste Jandilla.
- Ganadería compuesta aproximadamente de 100 vacas y 6 sementales.
- En 2012 un novillo de nombre Fortuna, fue indultado en Moralzarzal por el novillero Curro de la Casa.
-En 2014 consiguió un triunfo importante en la Plaza de Toros de Colmenar. El toro Almejito I, recibió la vuelta al ruedo. Fue lidiado por Alberto Lopez Simón.
- En 2014 la ganadería cosecharía otro gran triunfo puesto que un toro llamado Choton fue indultado por Fernando Adrian en la Plaza de Toros de Mejorada del Campo.

Información de Daniel Borona Colmenarejo

Segunda Cédula Real

La confirmación de la Primera Cédula Real por parte de Alfonso VIII no tuvo continuidad y el concejo segoviano con la creciente prosperidad de su ganadería se vio orientada a consolidar los amplios términos que utilizaba en la Transierra y tomó dos medidas para ello:
- El control y mejora de los pasos de la Sierra dada la cada vez más frecuente utilización hacia el reino de Toledo. Para ello se establecieron una serie de alberguerías en los puertos de Fuenfria y Malagosto y luego en la Tablada y Morcuera.
- La delimitación de los extensos términos de que disponía a fin de evitar litigios con concejos vecinos, en especial con el madrileño. Esto lo consiguieron con el amojonamiento de los términos entre Madrid y Segovia, ordenado por el rey Alfonso VIII a su alcalde Minaya.
Este amojonamiento o delimitación lo firmó el Rey en Burgos el día 5 de Agosto de 1208, y dejaba claramente a Segovia los términos de Casarrubios y Manzanares, donde los segovianos comenzaron a construir pueblas.
Esta Segunda Cédula, como veis anula la donación hecha por Alfonso VII al concejo madrileño, pero que éste mostraría en todos los pleitos que posteriormente se produjeron, igual que la confirmación que su nieto ratificara y que ahora cambiaba.
Este mismo monarca, Alfonso VIII otorga el 13 de diciembre del mismo año de 1208, en Segovia, otro cédula de concesión de la donación confirmando la anterior y además la amplia.
Esto provocó el descontento continuado del concejo de Madrid por los derechos que el Emperador (Alfonso VI) le concedió  y que veían perdidos, acudiendo al Monarca y a sus sucesores, es Fernando III "El Santo", previa indagación de sus alcaldes, que también confirmaría al concejo segoviano los términos que se le otorgaron en el amojonamiento de Minaya, pero dejándoselo  en solo "tenencia" hasta que él mismo fallase definitivamente.
Esta última decisión provocó la destrucción continua de las aldeas que los segovianos habían creado en Manzanares, Colmenar Viejo y alrededores, ya que dicho concejo hacía "oídos sordos" a la decisión de Fernando III de no repoblar la zona. Los madrileños derribaban dichas aldeas, de manera que hasta mucho más adelante no se empezó a consolidar un verdadero alfoz en el lugar, sería Alfonso X "El Sabio" quien resolvería la situación.

Cuadernos de Estudios nº 1 y 15

Resumen: Pedro López Chivato

Fuente del Moro

En la zona del arroyo de Tejada se localizó una Necrópolis (pequeño grupo de sepulturas excavadas en el suelo y revestidas con lajas de piedra. Otras en bloque granítico sobre el que se tallaron las tumbas). Este yacimiento está en una de las zonas más ricas de pastos de Colmenar, el agua que se ha aprovechado desde muy antiguo, da como consecuencia las fuentes existentes en sus proximidades: fuente del Moro y del Moralejo. Parece lógico pensar en la existencia de un poblado, además de por las sepulturas por los restos dispersos encontrados como piedras de molino, tejas y también agujeros tallados en la piedra. Destaca una construcción cuadrangular cuyas paredes formadas por sillares de distintos tamaños ensamblados entre sí y encajados mediante piedras de menor tamaño, arrancan de la piedra viva. Próximo a la necrópolis, al norte de ésta, hay un tramo de enlosado de unos 100 m de longitud a partir de la fuente del Moro en el camino de la Dehesa de Pedrezuela con un eje claro de Colmenar al Arroyo de Tejada. Popularmente se conoce como la calzada romana, algo que resulta aventurado teniendo en cuenta que en la red viaria romana en la Comunidad de Madrid, Colmenar Viejo queda algo desligado de la misma, por otro lado en el medievo se pavimentaron y cuidaron algunos caminos y dentro de los itinerarios de Colmenar Viejo este camino era el más directo para ir a Moncalvillo y Pedrezuela. A pesar de los numerosos datos que se poseen actualmente de este yacimiento, no es fácil precisar su cronología. Se puede afirmar, aunque con una serie de interrogantes, que el yacimiento data de finales del siglo VI o principios del VII.

Resumen: Pedro López Chivato


Leyenda de Colmenar Viejo

Leyenda de Colmenar Viejo

Leyenda del maestro de cantería Juan Guas y el Carro del Diablo.
El Bretón Yann Gwaz, conocido en la península como Juan Guas, nació en Saint-Pol de León y murió en Toledo en 1496. Fue un arquitecto, maestro de cantería y escultor español de origen francés. Realizó numerosas intervenciones en Castilla a finales del siglo XV durante el reinado de los Reyes Católicos. Es, sin duda, uno de los mejores representantes del gótico tardío y del denominado gótico toledano. Entre las primeras obras en las que trabajó se encuentran las catedrales de Ávila y Segovia.
Cuenta la leyenda que Juan Guas se veía incapaz de cumplir con el compromiso de terminar la catedral de Segovia en el plazo pactado con el Obispo. Tanto se demoraba que le llegaron noticias del disgusto que tenía la mismísima Isabel la Católica. Agobiado, al arquitecto no se le ocurrió otra cosa que venderle su alma al diablo con tal de cumplir el último plazo. Satanás no despreció el ofrecimiento y se metió en faena. De manera inexplicable y prodigiosa, no podía ser de otra forma, a partir de aquel momento el templo empezó a crecer a velocidad de vértigo. Y aunque sobrenatural, Lucifer, tuvo que recurrir a las terrenales canteras de Colmenar Viejo, conocidas por la calidad de su piedra y la maestría de sus canteros. Desde dicha población, aún dependiente del Marqués de Santillana, partía carro tras carro hacia la Sierra Carpetana. Cargados hasta los topes cruzaban la montaña por el puerto del Reventón, entonces el camino más recorrido, para cumplir con el pacto y el plazo. La catedral tomó forma y sólo quedaba por concluir la segunda torre cuando el maestro sintiéndose a salvo frente a la Reina, rompió el compromiso para salvarse de Belcebú. Se desconoce por qué el diablo no exigió a Guas el cumplimiento del acuerdo. Fue la belleza de la Catedral, asegura la leyenda, la que cabreó al maligno y éste también deshizo el trato, convirtiendo en roca el último carro que llevaba el material a Segovia y que todavía se puede ver en un paraje cerca de Rascafría llamado El carro del Diablo. Tras lo acaecido ningún vecino de Colmenar Viejo suministró más piedra, y corriendo la voz ninguna otra cantera se atrevió. Por ello una de las torres de la catedral segoviana quedó a menor altura, como en la actualidad bien se puede observar.

Recopilado por Pablo Olbap

HISTORIA DE COLMENAR VIEJO. Fundamentos

Las diversas campañas arqueológicas que en los últimos años se han estado realizando en las tierras de Colmenar Viejo y su comarca han sacado a la luz toda una serie de restos que nos permiten asegurar con un alto grado de fiabilidad la existencia, desde al siglo VI y hasta un periodo no determinado (¿siglo X?), de asentamientos humanos más o menos estables y duraderos, anteriores a la reconquista y repoblación cristianas.
Restos arqueológicos en Remedios
Cuando a finales del siglo XI, Alfonso VI conquista la actual provincia de Madrid, apenas si hay poblaciones al norte de la villa madrileña, a quien el monarca otorga un alfoz o término dependiente de él con unos límites definidos de forma muy general: los montes y sierras que hay entre esta villa y la ciudad de Segovia, desde el puerto del Berrueco hasta el de Lozoya.
Esta delimitación genérica y la necesidad segoviana de mayores pastos para sus extensos rebaños lanares van a provocar un conflicto secular entre ambos concejos, que llegará a las armas, hacia 1236, cuando la ciudad de Segovia funde una serie de pueblas, en principio Manzanares y Colmenar, con el claro propósito de asegurar sus derechos sobre la zona.
Finalmente, y con el fin de evitar males mayores, Alfonso X, sustraerá de ambos concejos el territorio en litigio que desde entonces será conocido como "El Real de Manzanares", el cual pasará a depender directamente de la Corona hasta que el monarca determine a cual de ellos pertenece.
Por cierto, estos fueron los primeros Reyes de Castilla hasta Alfonso X, por orden cronológico:
1º Fernando I "El Grande" --> (1035-1065)
2º Sancho II "El Fuerte" --> (1065-1072)
3º Alfonso VI "El Bravo" --> (1072-1109)
4º Doña Urraca --> (1109-1126)
5º Alfonso VII "El Emperador --> (1126-1157)
6º Sancho III "El Deseado" --> (1157-1158)
7º Alfonso VIII "El de las Navas" -> (1158-1214)
8º Enrique I --> (1214-1217)
9º Fernando III "El Santo" --> (1217-1252)
10º Alfonso X "El Sabio" --> (1252-1284)
Al frente del territorio, Alfonso X coloca a un representante de la Corona. Así, a lo largo de casi un siglo, entre 1290 y 1383, el Real de Manzanares, y consiguientemente Colmenar Viejo, pasará a depender de toda una serie de personajes ligados a la Corona.
El 1 de noviembre de 1383, Alfonso XI libra un privilegio en La Puebla de Montalbán por el cual concede el Real de Manzanares a su Mayordomo Mayor D. Pedro González de Mendoza. Esta va a ser la adjudicación definitiva, completándose con la concesión posterior, en 1445, a uno de sus sucesores, D. Íñigo López de Mendoza, del título de Conde del Real de Manzanares, en manos de cuyos descendientes estará la jurisdicción del territorio hasta la disolución de los Señoríos en el siglo XIX.

Puente de Grajal
El denominado Estado del Real y Condado de Manzanares, integrado varias décadas después en el más amplio de la Casa Ducal del Infantado, estaba compuesto por una villa, Manzanares, y 22 aldeas y lugares.
La evolución seguida por las distintas poblaciones del Real entre el siglo XIII y el XVI va a ser muy diferente. Mientras la villa, Manzanares, crece muy lentamente, algunas de las todavía aldeas, como Guadarrama, Porquerizas (hoy Miraflores) y sobre todo Colmenar Viejo van a conocer un crecimiento demográfico notable. De todas ellas, es Colmenar Viejo la que concentra más población de todo el Real y Condado, de tal manera que será la primera de todas en conseguir el 22 de noviembre de 1504, en los días finales de la vida de la reina Católica, la segregación jurisdiccional de Manzanares; siendo la villa que logre un mayor término municipal, para poco después erigirse en el centro económico y administrativo del Señorío y residencia del Gobernador y Alcalde Mayor del Condado.
El resto de reyes castellanos fueron:
11º Sancho IV "El Bravo"  --> 1284-1295
12º Fernando IV "El Emplazado"  --> 1295-1312
13º Alfonso XI "El Justiciero"  --> 1312-1350
14º Pedro I "El Cruel" y "El Justiciero" --> 1350-1366
15º Enrique II "De Trastamara" --> 1366-1367 y 1369-1379
16º Juan I Rey de Castilla  -->  1379-1390
17º Enrique III "El Doliente" --> 1390-1406
18º Juan II, Rey de Castilla -> 1407-1454
19º Enrique IV "El Impotente" Rey de Castilla --> 1454-1474
20º Isabel I "La Católica" Reina de Castilla --> 1474-1504

A nivel demográfico, el siglo XVI supone el cénit de un crecimiento constante que arranca de la segunda mitad del siglo XV y que va a alcanzar sus cotas más elevadas en la década de 1590 con una población que ronda los 1.500 vecinos.
En 1752, durante el reinado de Fernando VI, se realiza el "Catrasto de Ensenada" en el que constan como población colmenareña 3.792 individuos, representando un 0.05 % del total de los castellanos. Era por lo tanto, un pueblo con un número importante de habitantes.

En la España del siglo XVIII, el peso de la agricultura limitó las posibilidades de industrialización, al mantenerse las formas tradicionales de propiedad y estancamiento técnico. En ese año, más de un tercio de la población activa de Colmenar, se dedicaba a la agricultura, cantidad que aumenta considerablemente si tenemos en cuenta que muchos practicantes de otros oficios eran además, agricultores. Hay una fuerte presencia del artesanado, con el 27,5% de la población activa así como 1.820 colmenas inventariadas. La producción tiende a estar organizada en régimen de autosuficiencia.

El siglo XIX supone para Colmenar Viejo un gran avance en cuanto a comunicaciones y transporte. Ya en 1864, el recién creado Ministerio de Fomento, en las "Memorias sobre el progreso de las Obras Públicas en España", recoge el presupuesto de construcción de la carretera de Manzanares a Fuencarral por Colmenar Viejo. En 1869 se saca a pública subasta la conducción de correo diario entre Madrid y Colmenar y en julio de 1888 se logró la línea telegráfica. En 1895 quedó establecido un proyecto de tranvía de vapor desde Madrid a Colmenar Viejo, pasando por chamartín, que no saldría adelante hasta que en 1905 lo tomó Arturo Soria, consiguiendo hacer el primer convoy el 30 de mayo de 1911.

Al finalizar el siglo XIX, Colmenar Viejo presenta una estructura económica donde el sector primario, como en el resto de España, es el predominante, aunque comienza a vislumbrarse un pequeño desarrollo industrial donde destacan las pequeñas industrias, como el lavadero de lanas, las fábricas de curtido y otras derivadas, fundamentalmente, del subsector ganadero. Todo ello sin olvidar la extracción de piedra en las numerosas canteras existentes, principalmente tras la crisis surgida durante la Segunda República.

Poco antes de finalizar el siglo XIX se lleva a cabo una obra de gran importancia, no solo por el cambio espacial en la celebración de ciertos festejos tradicionales, sino por la envergadura de la empresa, ya que se trata de la construcción de un coso taurino cuya inauguración tuvo lugar durante la función de las fiestas patronales de 1891. La plaza de toros constituía para este pueblo uno de sus primeros símbolos de modernidad.

Este desarrollo, a principios del siglo XX, vendrá determinado por la acometida de aguas y energía eléctrica, a través de sucesivas contrataciones con la empresa Hidráulica Santillana. No obstante, las fuentes de la población continuaban con su función de abastecimiento. A su vez, la regulación del Manzanares arruinaría los molinos y batanes que tanta importancia tuvieron para la economía colmenareña desde la baja Edad Media.

Resumen: Pedro López Chivato

Abastecimiento de agua en Colmenar Viejo

Por nuestro Municipio pasan tres Canales de Agua pertenecientes al Canal de Isabel II.
El primero de ellos se construyó allá por el siglo XIX. En concreto se le llama Canal Bajo. Este Canal se convertiría en una obra de ingeniería de las mas importantes, no solo para Colmenar sino también para la Ciudad de Madrid, ya que con el, se abrían las puertas para que los Madrileños pudieran disfrutar del agua del Lozoya. El acueducto mas famoso de este Canal es el llamado el Colmenarejo.

En segundo lugar, y tras el gran aumento de demanda de agua existente, se procedería a construir un segundo Canal. Se le llamaría Canal Alto, siendo su recorrido totalmente paralelo al Canal Bajo. Se inauguró en 1941, y su acueducto mas conocido es el llamado Mojapan.
Surgió mas necesidad de suministro de agua y por ello, en 1966 se culminaría el Canal llamado, El Canal del Atazar.
No solo los canales pertenecientes al Canal de Isabel II, serian los que pasarían por nuestro Municipio.
Tras detectar que la presión que tenia el Canal de Isabel II, no era suficiente para abastecer el agua a los barrios altos de Madrid, el Marqués de Santillana consiguió la construcción de un canal.
La zona elegida para construir este Canal fue la zona del Rio Manzanares.
Con esta obra se produjo la construcción de la central Hidroeléctrica de Navallar, inaugurada en 1900. Con esta Central Colmenar saldría muy beneficiado puesto que en noviembre de 1901 se inauguraría el primer alumbrado público en sus calles.
También gracias a esta obra se construyeron la Presa del Grajal y el salto de Marmota.


Resumen: Daniel Borona.

Evolución del Escudo de Colmenar Viejo

EVOLUCIÓN DEL ESCUDO DE COLMENAR VIEJO.
1. Blasón correspondiente a la Casa de los Mendoza. Este Escudo se debió crear cuando se constituyó el Señorío, que lo obtuvo D. Pedro González de Mendoza del Rey Enrique II de Castilla en 1368, y posterior Fundación del Mayorazgo de los Mendoza.
2. Escudo de la Casa de la Vega, Cisneros y Manzanedo, de los nueve valles de Asturias, de Santillana. La salutación AVE MARÍA, se incorpora al Escudo de los Vega en 1340 (Batalla del Salado; Alfonso XI de Castilla y Abul-Hassan). Don Garcilaso de la Vega junto con su hermano Gonzalo lucharon en la Batalla del Salado, arrebatando la salutación angélica que un moro traía en la cola de su caballo, y se puso victoriosamente en el campo de oro de su Escudo.
3. El AVE MARÍA se agrega al Escudo de los Mendoza debido al casamiento en segundas nupcias de Don Diego Hurtado de Mendoza, Almirante de Castilla con Doña Leonor de la Vega, hija única de Don Garcilaso de la Vega y de Doña Mencía de Cisneros (1394).
4. Blasón del Condestable de Castilla Don Álvaro de Luna.
5. Escudo de los Luna y Mendoza, unión que se debió al casamiento de Don Íñigo López de Mendoza, Duque del Infantado, Marqués de Santillana y Conde del Real de Manzanares con Doña María de Luna Pimentel, hija del Condestable de Castilla Don Álvaro de Luna y su esposa Doña Juana Pimentel (1460).
6. Un colmenar fue el distintivo heráldico del Concejo Municipal; como así aparece en el Escudo grabado en piedra en la farola de la Plaza del Pueblo, monumento de principios del siglo XX. El dato histórico más antiguo que se tiene sobre el Escudo de la Villa de Colmenar Viejo figura en las Relaciones Topográficas del Rey Felipe II (1580). En el punto 7 se dice: "se declara que la Villa tiene por armas un colmenar". Otro dato histórico son las Relaciones del Cardenal Lorenzana (1785), donde el Concejo responde así a la pregunta número 7: "Once colmenas que se dice son las armas de esla Villa". Once colmenas que aparecen en el alfiz de la portada norte de la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora.
El Escudo se corona con la corona Ducal que la puso Don Diego Hurtado de Mendoza como referencia a la concesión del título de Ducado del Infantado por los Reyes Católicos (1475) a los servicios prestados.












Resumen: Pedro López Chivato

Devoción a Santa Ana en Colmenar Viejo

Santa Ana, esposa de Joaquín, madre de la Virgen Maria y abuela de Jesús.
Las historias que se narran en relación a ella no vienen de los Evangelios Canónicos, sino se basan en diversas historias que fueron recogidas en la Leyenda Dorada, escrita por el dominico Jacopo Voragine, en el siglo XIII. La devoción a Santa Ana se inicia, en Occidente, en el siglo XII por las cruzadas, debido a unas reliquias que se trajeron de Oriente y que eran de la Santa. Su devoción culmina más adelante, en el siglo XV y hasta mediados del XVI. Su popularidad se identifica con la imagen maternal y su función educadora, Las madres de familia tienen como modelo a la Santa, que había educado a la Virgen, la más perfecta de las mujeres. También su devoción es debido a estar considerada dentro de los Santos Abogados de la Buena Muerte, ya que fué asistida, en los últimos días de su vida, por su nieto Jesús.
Encuentro en la Puerta Dorada
 Las figuras de los padres de la Virgen María no están mencionados en Evangelios Canónicos, ya dicho, sino en los Apócritos. Según se cuenta, el matrimonio Joaquín y Ana, descendientes de David, llevaban veinte años casados y sin descendencia. La esterilidad estaba considerada por los judios como maldición divina. Avergonzado Joaquin, por no ser aceptada una ofrenda, por esta razón, abandonó su casa y se retiró al campo con unos pastores a rezar. Al cabo del tiempo, el Angel de Dios, le anunció que sería padre de una hija. El mismo angel, anuncia esta bendición también a Ana, que estaba en Jerusalén, y manda a ambos que se reúnan en la Puerta Dorada del Templo de Jerusalén. Cuando se encontraron se dieron un beso y fue el momento de la concepción de María.
La promesa del angel emisario de Dios se cumplió y Ana dio a luz una Niña de nombre María.Este tema se popularizó, dando lugar a una escena donde Santa Ana está acostada en su lecho servida por unas mujeres donde la cuidan al igual que a la Niña recién nacida.

Nacimiento de la Virgen
Estas dos escenas fueron recogidas en el Retablo Mayor de la BASÍLICA de Colmenar Viejo, es decir el "Encuentro en la Puerta Dorada" y el "Nacimiento de la Virgen". En la primera aparecen Joaquín y Ana que se abrazan delante de la Puerta Dorada que ocupa el centro de la composición, acompañando a Ana, un grupo de tres mujeres y junto a Joaquín tres pastores con un cordero y un carnero. El Nacimiento de la Virgen se desarrolla en el interior de una habitación con cortinas. Santa Ana esta acostada en una cama y atendida por una mujer que le ofrece un caldo y en primer plano una mujer joven le toma la mano afectuosamente. Hay otra mujer que señala a la Niña, la cual mira a su madre y es sostenida por otra mujer que lleva en sus manos las Sagradas Escrituras. Asomándose por la puerta, aparece San Joaquín como espectador de la escena.

La devoción de Colmenar Viejo de la religiosidad cristina, se muestra con una serie de edificios realizados a través de los tiempos. Aparte de la Basílica se encontraban las capillas de Santa Ana, San Francisco y el Convento Franciscano; y una serie de ermitas que rodeaban a la población a modo de corona y que hacían de protección a sus habitantes contra todo tipo de males, como por ejemplo la más alejada, de San Pedro, situada en el cerro que lleva su nombre, la de San Bartolomé, ahora de la Virgen de los Remedios desde el siglo XVII. Otras más cercanas y que fueron situadas en los caminos que daban entrada al pueblo: San Andrés, San Sebastián, Magdalena, Santa Ana, Virgen del Rosario, Virgen del Socorro y Virgen de la Soledad, algunas de ellas ya desaparecidas y otras levantadas de nuevo como la de la Magdalena, aunque en otro lugar.

Este fervor mariano se amplia en Colmenar Viejo con la devoción a Santa Ana, existiendo una capilla en la calle de la Feria y una ermita en el antiguo camino de Madrid y cercana al nuevo cementerio que lleva su nombre.
La Capilla de Santa Ana tiene mucha importancia en la vida religiosa para Colmenar por ser el lugar donde es llevada la Virgen de los Remedios a su llegada a Colmenar en las Fiestas Parroquiales el último viernes de Agosto que su semana tenga domingo en dicho mes. Se dice por los devotos: "La Hija se aloja en casa de la Madre". Unido a la Capilla existía un hospital, que desapareció hace ya unos cuantos años, siendo trasladada su portada, en 1945, a la Ermita de los Remedios.

Esta Capilla se fundó en 1475 por Francisco Larez y más adelante, el presbítero Juan Gonzalez del Real, natural de Colmenar Viejo, fue el que instituye el hospital, antes de su muerte en 1530, dejándolo a los pobres incluida la Capilla con abundantes bienes. Juan Gonzalez del Real fue Capellan del tercer Duque del Infantado Don Diego Hurtado de Mendoza.
Lo más antiguo del conjunto Capilla y Hospital era la portada de la calle, con un arco de medio punto con grandes dovelas que recuerda el acceso al patio del castillo de Manzanares, arquitectura típica de aquella época desde los Reyes Católicos hasta primeros años del siglo XVI. Bajo el alfiz y soportado por una repisa se encuentra el grupo escultórico de Santa Ana, la Virgen y el Niño, ejecutada hacia 1510.
Entrando al patio, se accede a la Capilla de planta cuadrada, que tiene una puerta con arco de medio punto y una techumbre de estilo mudéjar con elementos renacentistas, obra realizada en 1530, posterior a la fachada. El sepulcro de Juan González, está allí al lado de la puerta y tiene una mesa de altar del siglo XVIII y las imágenes de San Fabián y San Sebastián, procedentes de su ermita. El retablo que decoraba la Capilla es del siglo XVIII de estilo rococó, fué trasladada a la Basílica en 1954.

En la portada actual de la Capilla en la calle la Feria existe una réplica del grupo escultórico de Santa Ana, ya que en mayo de 1977 se procedió a retirar el original de su ubicación y se trasladó para su restauración y la realización de una copia. Actualmente la obra original se encuentra en el Museo de Arte Sacro de la Basílica y la copia está situada en la hornacina de la portada de la Capilla de Santa Ana, en la Feria.


Documentación por Aurea de la Morena Bartlomé. Cuaderno de Estudios nº 10

Resumen: Pedro López Chivato

Guadalix de la Sierra. Iglesia siglo XVI

La fundación del actual municipio se sitúa a finales del siglo XIII cuando, para poblar los territorios conquistados, se crearon las poblaciones que después constituyeron El Real de Manzanares, entre ellas Guadalix. La población quedó bajo la tutela de la Casa del Infantado hasta que Carlos I le concedió el título de villa el 24 de diciembre de 1523, al mismo tiempo que a Porquerizas (actualmente Miraflores) y a Galapagar.
Desde el siglo XVI, destacó como cruce de caminos de cierta importancia, como es el caso del camino que comunicaba el castillo de los Mendoza en Manzanares el Real con Chozas de la Sierra (actualmente Soto del Real) y Guadalix; hacia Guadalajara, a través de Torrelaguna y El Casar de Talamanca; y que enlazaba con el procedente de Segovia. Ya en el siglo XVII acogió en su término a florecientes congregaciones religiosas y cofradías, además de cinco ermitas. Incluso existió un hospital en el pueblo, situado en la calle que aún lleva ese nombre.
Dependiente de la Casa del Infantado y de Segovia se incorporó definitivamente a la provincia de Madrid en 1833.
El templo más importante es la Iglesia de San Juan Bautista, dedicado al patrono del municipio. Data del siglo XVI, aunque a lo largo de los siglos ha sufrido importantes modificaciones. La iglesia es de dos naves, separadas por arcos de medio punto sobre pilares rectangulares, y en ella destaca la torre cuyo campanario. Lo más antiguo es la capilla mayor, que se cubre con bóveda de crucería, cuyas claves se adornan con cisnes y escudos vacíos. En la fachada sur hay una portada renacentista del XVI con un arco de medio punto flanqueado por dos columnas corintias que soportan todo el entablamento. La torre, a los pies de la nave principal, está dividida en cuatro cuerpos, y se abre una bella portada, perteneciente al gótico isabelino, de arco apuntado con arquivoltas.